Metodologías y estrategias para una escuela inclusiva

La escuela inclusiva es aquella en la que profesores y estudiantes valoran y aprecian la diferencia. Es aquella en la que los alumnos, por diversos que sean, aprenden y se desarrollan juntos hasta el máximo de sus posibilidades sin la necesidad de que éstas sean las mismas para todos, es decir, que se trata de una escuela de máximos y no de mínimos comunes. Una escuela donde, en el marco de un agrupamiento heterogéneo y un currículo abierto, cada alumno vive el aprendizaje de manera personalizada de acuerdo con sus necesidades educativas. Hacer posible una escuela inclusiva pasa por un diseño universal del aprendizaje que tenga en cuenta todos los niños. Para conseguir una educación inclusiva también se necesita la aplicación de un conjunto de estructuras organizativas, metodologías y estrategias que lo permitan.

El paso hacia una escuela más inclusiva supone una transformación radical de los métodos de enseñanza tradicional. La educación inclusiva huye del modelo de aula competitiva, homogénea e individualista. Por tanto, pide la aplicación de estructuras organizativas, metodologías pedagógicas y estrategias didácticas que permitan y fomenten la presencia, la participación y el progreso de todos los alumnos en el marco de la escuela que ellos y sus familias hayan escogido y el aula que les corresponde por edad.

En este apartado queremos poner de relieve de forma sintética aquellas metodologías y estrategias que ya hace años que se aplican con éxito, si bien todavía son muy minoritarias en el conjunto del sistema educativo catalán y español. No se trata en ningún caso de metodologías incompatibles unas con otras, sino que tienen muchos puntos de encuentro a partir de abordajes diferentes.

Estratègies

El paso de una estructura de aula individualista a una estructura de aula cooperativa requiere de cambios estructurales en el aula y en las concepciones sobre el aprendizaje del profesorado, pero se ha demostrado también la alta eficacia de esta estructura tanto en el rendimiento escolar como en la inclusión de todos los niños. Educación inclusiva y aprendizaje cooperativo son dos conceptos estrechamente vinculados.

Se trata de estructurar la actividad en el aula en equipos reducidos de aprendizaje organizados de tal manera que los alumnos aprendan y se ayuden entre ellos, en cualquier ámbito del conocimiento. Para hacerlo posible, el primero es cohesionar el grupo y prepararlo para el aprendizaje en equipo. En el aprendizaje en equipo es indispensable que todos los miembros interaccionen entre ellos y participen de forma equitativa. El rol del docente va encaminado en gran parte a diseñar, orientar y dinamizar las actividades. El alumno que encuentra más barreras a la participación y el aprendizaje puede recurrir a la ayuda del docente, pero también al de sus compañeros.

El Grupo de Investigación sobre Atención a la Diversidad (GRAD) de la Universidad de Vich lleva años trabajando sobre esta estructura, y han desarrollado el  Programa CA / AC (Cooperar para Aprender / Aprender a Cooperar)  con lo col · colaboran con escuelas y fundaciones de todo el Estado para su aplicación práctica.

En este caso la cooperación es entre maestros. Consiste en destinar dos docentes en una misma aula para llevar a cabo el acto didáctico de cualquier área curricular. Estos maestros colaboran en la planificación y aplicación del trabajo didáctico del aula procurando hacer avanzar en el aprendizaje a todos y cada uno de los diversos niños que la conforman. De alguna manera, es el modelo por el que ha apostado la administración educativa catalana, ya que el segundo maestro sería el que aportan los seis (Apoyos Intensivos a la Educación Inclusiva, sustituyendo las antiguas USEE, que están distribuidas por muchas escuelas y institutos catalanes).

Los expertos consideran que este método sólo puede tener éxito si 1) el apoyo que recibe el alumno no se centra en corregir sus “déficits” a fin de lograr el currículo estándar o paralelo, sino que la escuela se adapta al alumno para hacerlo progresar; y 2) el maestro de apoyo es reconocido como maestro para todo el grupo y no para un solo alumno. En caso contrario, alertan, se corre el riesgo de estigmatizar al alumno con NEE.

La mayoría de las veces, sin embargo, el apoyo en el aula no lo da un segundo maestro sino un auxiliar o cuidador, la función educadora es mucho más limitada ya que no requiere de una formación específica para su contratación. El auxiliar o cuidador suele estar sólo pendiente del alumno con NEE. El apoyo en el aula de estos profesionales es muy útil, pero en ningún caso podemos hablar de enseñanza cooperativa (o apoyo en el aula).

Puede ampliar la información en este monográfico publicado por la Universidad de Oviedo.

Un método cada vez más extendido, en especial en el ámbito de la educación primaria, que puede ser muy adecuado para la inclusión de todos los alumnos en las aulas ordinarias. Trabajar competencias interdisciplinares a través de la experiencia grupal, a partir de plantear problemas y resolverlos de forma cooperativa y participativa, además de situar al alumno en el papel protagonista de su proceso de aprendizaje, y por tanto aportar -le un plus de motivación, puede permitir también al docente dar una respuesta personalizada, y por tanto inclusiva, a cada uno de sus alumnos.

Sobre el trabajo por proyectos hay ya bastante literatura, como por ejemplo este libro de la catedrática de la UAB Neus Sanmartí.

Se suele definir como educación multinivel el modelo de educación de las escuelas rurales, donde el alumnado es mayoritariamente diverso en edad y en nivel competencial, aunque, visto desde una óptica más amplia, esta es una metodología que pone el énfasis en el uso de múltiples formas para transmitir conocimientos, en sintonía con la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner.

A veces se habla de programación multinivel, ya que la programación es parte esencial del método. El profesor facilita los contenidos adaptados a todos los estilos de aprendizaje existentes en el aula, ofrece la posibilidad de elegir entre diferentes actividades para que todos puedan participar y la evaluación no es uniforme sino que se basa en el nivel de competencias de cada estudiante . En este método también son claves la participación y la cooperación, pero sobre todo la organización del tiempo y el espacio de forma flexible a fin de dar una buena respuesta educativa a todo tipo de alumno.

Con la misma idea de diseñar un currículo que desde el punto de partida cuente con toda la diversidad en el aula hoy algunos expertos prefieren hablar del Diseño Universal de APRENDIZAJE (DUA). En este artículo de la Universidad Ramon Llull se explica en qué se diferencia el DUA del diseño del currículo tradicional, únicamente dirigido a dar respuesta a la media imaginaria de alumnos.

Se han puesto en práctica un montón de estrategias para cohesionar el grupo a fin de facilitar el proceso de aprendizaje y desarrollo socioemocional de los niños. Este aspecto incide en el autoconocimiento y la autoestima del alumno, la relación social y el desarrollo de valores positivos, todos ellos aprendizajes básicos para su éxito escolar. Es en este sentido, que resulta fundamental también, el aprendizaje y la relación emocional que supone ya que incide de forma muy significativa en el fomento de las relaciones positivas con los demás y por lo tanto es también muy eficaz para promover el cambio hacia la inclusión.

Aquí en señalamos algunas de las más destacadas.

  • Tutoría entre compañeros – También dicha tutoría entre iguales y ya habitual en muchas escuelas. Un alumno de un curso superior se convierte en el tutor y acompañante de un alumno de un curso inferior. De esta relación ambos alumnos obtienen numerosos beneficios, en especial en el ámbito de la autoestima y el desarrollo de habilidades de interacción social. Esta misma se puede llevar a cabo entre compañeros del mismo curso.

  • Adaptación para el alumno con NEE a cargo de los compañeros – Los compañeros del alumno con NEE se convierten en parte activa de su proceso de adaptación al ser ellos mismos los que proponen aspectos que se pueden mejorar con el fin de facilitar su participación en el grupo.

  • Alumnos defensores de sus compañeros – Esta estrategia desarrolla varias ideas, pero una de ellas es que los compañeros del alumno con NEE participan en la planificación de su plan de educación individualizado y hacen las aportaciones que crean conveniente a partir del conocimiento que tienen de su compañero. Sin olvidar que la opinión más importante sobre el plan individualizado es la del propio alumno.

  • Redes de amigos – La finalidad es dotar a todos los niños de una red social. Los grupos de compañeros autorganizen para acoger otros niños en las actividades extracurriculares, o se organiza en el aula una comisión de apoyo en la que van tomando parte de forma rotatoria todos los alumnos y el fin de la cuando se ver cómo se puede desarrollar una comunidad más acogedora con todos.